¿Se puede seguir la pista a los mensajes electrónicos?
Por varios años hemos estado observando por la Internet varios mensajes en los que se estimula su reenvío. Unos dicen que si lo envían a cierta cantidad de personas alguna compañía les va enviar dinero de vuelta. Otros que son productos de alguna empresa de cerveza/teléfonos/ropa/entretenimientos. Alguna empresa de caridad va a recibir cierta suma de dinero si se envían no sé cuantos mensajes. Que el niño tal va a recibir dinero para atención medica si reenvían miles de mensajes.
Engaños (hoaxes) de esa naturaleza se ha difundido sobre Bill Gates (dinero, programas), Disney (vacaciones), IBM (computadoras), Miller (cerveza), The Gap (ropa), Nokia y Ericsson (teléfonos).
Estos engaños alcanzan su pico en 1997. La primera versión de Bill Gates fue en noviembre del 1997. Después de un tiempo salió el de Disney cerca de agosto del 1998. Han seguido varios desde en entonces mencionando distintas compañías y productos.
La red de la Internet trabaja de tal forma que hace imposible seguir la pista a los mensajes que se reenvían. De estos engaños ser ciertos, el correo de la Internet debería hacer uno de los siguientes:
Todos los mensajes, no importa su origen o destino, tendría que pasar por un punto central de registro.
Su programa de correos (Ej. Outlook) tendría que saber de alguna manera cual seria el origen de una cadena y enviar un mensaje a ella cada vez que reenvíes un mensaje.
La Internet no está construida alrededor de una computadora central a donde tendría que ir o pasar primero. Si alguien envía un mensaje en Puerto Rico a alguien de Puerto Rico ese mensaje puede que jamás salga de Puerto Rico. Si alguien en Francia le manda un mensaje a alguien en Alemania, es poco probable que pase por Puerto Rico. No existe forma de contar cuantas veces un mensaje se mueve de persona en persona, porque no existe un punto central de recolección de la información del tráfico.
Cientos de personas y compañías escriben mensajes electrónicos. Mientras el programa se ajuste al estándar de la Internet será capaz de enviar y recibir mensajes. La estándar no menciona ninguna forma de anotar el origen una vez se reenvíe. Si usted reenvía este mensaje a otra persona (lo cual sería muy saludable) yo no tengo forma alguna de saberlo (aunque use un programa particular como sugieren algunos engaños). No hay forma de controlar que programa tu usa para reenviar este mensaje.
Sin embargo, algunas aplicaciones populares de email han creado situaciones en las cuales algún mensaje podría seguírsele la pista. Estos problemas revuelven alrededor de el uso de un lenguaje de programación llamado Javascript en los e-mensajes. Javascript se usa típicamente en las páginas de Web, pero algunos mensajes de email pueden leer y ejecutar estos programas.
Este incrementado uso de esta programación podría de alguna forma seguirle la pista a tus mensajes, pero solo si tu tienes activado Javascript. Este es el procedimiento que usaría un “hacker” para invadir tu computadora y diseminar un virus a través de la Internet. También podría usarlo para reenviarse a sí mismo los mensajes que tu reenvías (arriesgándose a ser detectado y arrestado).
También tu proveedor de Internet podría interceptar tus mensajes y clasificarlos pero todos los proveedores tendrían que ponerse de acuerdo para contar miles de mensajes con un tema en particular y así contarlos, esto es poco probable. Actualmente Google ha propuesto un sistema de mensajes que analiza tus mensajes con una computadora para añadirles anuncios a tono con el tema del mensaje. Esto esta siendo combatido actualmente por la ciber-sociedad por su invasión a la privacidad.
Hasta ahora, no existe forma de seguirle la pista a los e-mail que tú reenvías.
Luis R. Ramos